miércoles, 21 de septiembre de 2016

Hábitos que complementan una alimentación saludable



habitos para bajar de peso

Lograr una alimentación saludable parece algo lejano de alcanzar si estamos acostumbrados a un ritmo de vida acelerado, comidas en la calle y poco ejercicio. Pero todo forma parte de un proceso que se centra en una decisión cuando tomamos conciencia de que no nos estamos alimentando bien.

Como en todo proceso, el cambio se da poco a poco, y debemos motivarnos con ciertos hábitos que nos mantengan enfocados en mantener una buena alimentación y sea un cambio integral tanto para nuestro estilo de vida  como para nuestro organismo.

Influyendo en la alimentación.

Como todo proceso lleva cambios, caídas, levantadas, decisiones, entre otros factores que influyen positiva o negativamente así que para influir de manera positiva en nuestra alimentación saludable, podemos hacer lo siguiente:

Agregar variedad a nuestras comidas. El hacer variaciones constantes en la preparación y combinación de los alimentos nos impulsará a consumirlos con agrado, quedando a un lado las monotonías que por lo general acompañan las comidas. Es importante el atreverse a jugar, inventar y descubrir nuevas presentaciones, sazones, alimentos, entre otros.

Aprovecha el tiempo. Esto es clave para mantenernos activos en una alimentación saludable. Desde el gesto más pequeño hasta el más grande puede significar tiempo aprovechado, reduciendo excusas para consumir alimentos menos saludables. Por ejemplo, prepara y organiza las comidas del día o la semana, adelanta trabajo con mezclas o alimentos cortados, planifica las compras.

Consejos en general

Disminuye la ansiedad. Antes de comer respira, tomate unos minutos para relajarte, reduce el uso del teléfono celular mientras comes y desconecta tu mente de todo lo que te perturbe.

Haz ejercicio. Manteniéndote en movimiento tu cuerpo absorberá mejor los nutrientes y desechará aquello que no le conviene. Además promoverá la necesidad de continuar una buena alimentación.

En restaurantes, busca las opciones más saludables. Pide aderezos o salsas aparte y reduce las comidas fritas.

Date un gusto. ¡Sí! De vez en cuando puedes darte un gusto con aquello que te provoque. Recuerda que todo en extremo se vuelve perjudicial.